La aseguradora se hace cargo, hasta el límite que se estipula en la póliza, de las incidencias que surjan, como accidentes, anulación del viaje, pérdidas de equipaje, enfermedades y la asistencia médica, incluso los gastos médicos que conlleva.
Algunas aseguradoras incluyen asistencia telefónica y legal, además de que, si surge un problema que altere el itinerario de viaje, la póliza garantiza el reembolso del dinero o un aplazamiento sin cobro extra.